Toro de Piedra - Toro, Zamora

Se encuentra a la entrada de la ciudad junto al Arco de Santa Catalina. Es una escultura de granito, de una sola pieza, toscamente labrada, que representa la figura de un toro, del cual se piensa que le viene el nombre a la ciudad. Sin duda es obra de los primeros pueblos que se asentaron en la meseta ibérica antes de la dominación romana, ya que guarda un gran parecido con los famosos toros de Guisando de Ávila o el ya conocido toro de Salamanca. Según algunos historiadores, este tipo de esculturas en forma de toro se colocaban como hitos importantes en los caminos o en las rutas de interés. Se creía que atraían la lluvia propiciando la fertilidad de los campos, pasando así a ser un símbolo de fuerza y de fertilidad al tratarse de un verraco o semental.

El símbolo del toro siempre ha aparecido ligado a la ciudad ya que el primitivo escudo de armas constaba tan solo de un campo verde con la figura de un toro, sin la compañía del emblemático león que se añade en época posterior.